Importancia de la educación emocional en niños y adolescentes

Escrito por: Karla Recalde Salame – Psicóloga del IPAC

El mundo de hoy enfrenta a las personas a situaciones que requieren no solo conocimientos teóricos sino también de una buena gestión emocional. Por eso, es imprescindible brindarle a los niños y adolescentes los recursos emocionales necesarios.

¿Qué es educación emocional?

Se trata del reconocimiento de cada individuo como alguien capaz de gestionar sus emociones, esto es poder sentirlas en los momentos que correspondan, y a partir de la emoción, tener comportamientos alineados a las mismas que posibiliten la manifestación de lo que se siente y a su vez no perjudiquen al individuo ni a su entorno.

Las emociones que uno percibe no se pueden controlar y en caso de hacerlo esto no es saludable. Por ejemplo, es natural que un niño llore si alguien le quita su carrito y que esta situación venga acompañada de tristeza o enojo, no se podría esperar que el niño se sienta alegre. Lo que se espera a partir de la gestión emocional, es que el individuo pueda con lo que siente tener un comportamiento que lo ayude a regularse y a encontrar equilibrio nuevamente.

 

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Más allá del ejemplo mencionado, es importante como padres que les permitas a tus hijos vivir las situaciones que de acuerdo a su edad están en capacidad de vivir, aun cuando éstas les pueden causar sufrimiento, ya que a partir de ese aprendizaje se preparan para enfrentar las situaciones más complejas de la vida.

Durante el desarrollo de tus hijos, debes acompañarlos a atravesar cada emoción, y en los momentos en que carezcan de recursos emocionales, apoyarlos con lo que como adulto tienes, para que de esta manera amplíen la cantidad de recursos.

 

¿Cómo ser un adulto con buena gestión emocional y acompañar a tus hijos?

 

Una persona con buena gestión emocional es aquella que asume la responsabilidad que tiene sobre su comportamiento frente a sus emociones. La capacidad de reconocer reacciones que son acertadas y las que no lo son con la consecuente acción de corrección en dicho caso. Se aprende mucho más a partir de lo que se observa que de lo que se dice, por eso es necesario en un primer momento cuestionarse acerca de:

  • ¿Cómo gestiono mis emociones?
  • ¿Qué es lo que mis hijos observan a diario en mi comportamiento?
  • ¿Alguna de mis reacciones son repetitivas y me causa malestar?

Un adulto responsable debe tener los recursos emocionales para su propia gestión emocional y con ello ser la guía para acompañar el aprendizaje de su hijo/a.

 

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¿Cómo identificar si mi hijo tiene una buena gestión emocional?

  • Verbaliza lo que siente y piensa de manera asertiva o está aprendiendo a hacerlo.
  • Su estado de ánimo es constante y coherente con lo que ocurre en el entorno.
  • Se relaciona con normalidad con sus pares, y con adultos.
  • Tiene una buena alimentación y aseo.

 

Recomendaciones para la educación emocional en niños y adolescentes:

  • Trabaja en su autonomía, permite que enfrente los retos que se le presenten.
  • Valida sus emociones, evitando minimizar las situaciones que las generan, aun cuando no comprendas, puedes usar frases como: “estoy aquí siempre que me necesites” o “si no quieres hablar en este momento acerca de lo que sientes, te entiendo, pero puedo hacerte compañía”.
  • Reconoce el proceso que sigue tu hijo/a cuando realiza alguna actividad y no solo el resultado, esto va a generar en ellos el deseo de seguir esforzándose por sus propios logros, más que por la expectativa que tienes de él/ella.

 

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  • Identifica si tienes una buena gestión emocional y en caso de presentar dificultades para manejarte frente a algunas situaciones, analiza las posibles medidas a tomar.
  • Es importante que tu hijo vea comportamientos y actitudes coherentes con lo que ocurre, permítete estar triste y enojado frente a tu hijo, y gestiona tu emoción acompañándolo de la verbalización de lo que ocurre.
  • Identifica los recursos emocionales que tu hijo tiene: si le gusta pintar, bailar, correr, etc., posibilita la práctica de los mismos.
  • En la infancia es importante fortalecer los vínculos, para que en este periodo y en los que sigan tu hijo/a reconozca en ustedes figuras parentales en quien puede apoyarse.
  • En la adolescencia, es esperable que tu hijo/a priorice relacionarse con pares, sin embargo, es necesario tener espacios de interacción en los que logres establecer que él/ella tiene un lugar donde es amado/a y respetado/a, y en el que siempre va a recibir apoyo.

 

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Recursos que te pueden ayudar en la gestión emocional:

  • Práctica de deportes.
  • Actividades en contacto con la naturaleza.
  • Actividades artísticas.
  • Salidas con amigos.
  • Técnicas de respiración.

Identifica qué actividades generan calma y agradan a tu hijo/a, ten esto en consideración sobre todo en situaciones que consideres de riesgo. Recuerda, tu mayor aporte inicia en la reflexión de: ¿cómo es mi gestión emocional?, seguido de las acciones concretas que tomes frente a la misma.

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